«No se aun porque la cargo, como diría mi hermana porque la carga?µ

… Tal vez no estoy lista para sepultarla con la fatídica esperanza de la semilla muerta….
…Tal vez me recuerde su presencia ausente, su mirada fija, dulcemente egoísta como quien mira el mar, no por su eterna belleza, sino por su apasionante inmensidad.
Su mano fría de mil soledades al acaso, la infantil seguridad de un hombre adivinando lo ya divino, solo por buscarlo.
La palabra almibarada de reproche reiterado…
Reiterado sortilegio de empezar lo ya vivido y coartar lo alucinado….
Condena eterna de cobardía brillante,
Lacerante metal trenzado en cautelas al sentir,
Imponente muro de bienestar
Doble existir en sus caras polares….
Al centro liturgias en verso sin terminar,
Amputados sonidos del quizá,
Enredaderas victorianas delicadamente instaladas
Sin tiempo para el suspiro.
Inmensa capa de azucenas en luto
Deliciosa manjar para las mariposas mutantes
Que con espasmozos intentos gritan el martirio de la luz
Que pueda penetrar su polo desdibujando completud
Su ala izquierda la maldita negada…
A la distancia de la muerte espera la luz en calma….
A veces y otras tantas solo choca en abarates inconscientes
Fortuitos gemidos de dolor, placer…
Pero espera.
Mira el otro lado del muro con el desconcierto de la virgen
Que mira la serpiente con horror y deseo.
Contempla su faz imperturbablemente pálida
Casi agrieta su firme piel, que es la espada de la intención encarcelada.
Sagrado?
Tal vez la luz sabe que en esta parte del muro
No es necesario su suspiro
Todo es tan límpido, al tedio su desprecio…
Pero algo no la deja
La certeza, la mágica certeza de la no prueba
De lo no seguro, de lo no sondeado….
Su destino de ruptura, lo apasionante del otro lado
De sus tinieblas y su espanto…
LO SABE, por eso espera el momento rayo de dolor
Apasionante de ver la luz después de haber soñado…
De ruptura de total naturaleza de tornado y sol
Que haga parir de los escombros
La completud de las mariposas
Desde la luz lacerante
Y así comer azucenas en luto,
Coser los sonidos mutilados,
Ponerle el punto agudo a las letanías;
Desenredando las cadenas cobardes,
Solo convirtiendo el cauteloso grabado en baños de sombras
Torturando el genio brillante…
TAL VEZ SOLO ENTRAR AL CORAZON ROMPIENDO LA PUERTA
Fracturando el ocaso y su mano fría,
Destrozando los seguros divinos de la búsqueda,
Ahogando la palabra dulce en la sal del mar fértil,
En su denso placer del instinto que sacrifica sortilegios y talla delirios….
Solo el mar y su belleza indudable y su inmensidad completa….
Si, tal vez por esto tengo la excusa perfecta
Para no arrancar de mí pecho la estrella de la esperanza…
De una buena idea.
